La gira de “Herrera en la Onda”

Enrique Miguel RODRÍGUEZ.

Este programa radiofónico, que interesa todos los días a más de dos millones de «Fósforos», también hace sus giras, que están a medio camino entre un concierto de una estrella del rock y la de los cómicos de la legua, de la película de Fernán Gomez «El viaje a ninguna parte». El viernes abrimos el telón en el teatro municipal de Marbella. En mi intervención conté que estaba alojado en el Hotel Los Monteros, que era como una imagen actual de la ciudad.

Este establecimiento, que ha cumplido 50 años, fue uno de los primeros alojamientos de gran lujo de la zona. Por sus instalaciones han pasado esos personajes que hicieron de Marbella una de las señas de identidad del glamour y el lujo entre la jet set internacional.

Para entendernos, hace medio siglo, esto tan actual de la marca España ya lo había conseguido Marbella poniendo a nuestro país, a Andalucía, a la Costa del Sol, en el mapa de los sitios preferidos por la mejor sociedad. Volviendo a Los Monteros, durante muchos años estuvo a la cabeza de la hostelería de la zona. Vinieron turbulencias, y estuvo a punto de desaparecer.

Afortunadamente se solucionaron los problemas y hoy totalmente renovado, pero conservando la clase que lo hizo mítico, ha vuelto a ocupar su sitio de privilegio. Como decía, la ciudad ha sufrido algo parecido, pero una vez que los ciudadanos reaccionaron y con sus votos pusieron al frente del Ayuntamiento a una mujer capaz, luchadora y sobre todo honrada, los asuntos mejoran a gran velocidad. María Ángeles Muñoz no recibió una herencia envenenada; fue letal.

No sólo se debían más de 600 millones de euros, que escrito no parecen nada, pero si lo pasamos a pesetas, la cosa cambia. Hablamos de cerca de 700.000 millones de pesetas. Pero si semejante cifra era casi imposible de asumir, mucho peor era el desprestigio, la vergüenza que había sepultado a la ciudad.

La alcaldesa conocía la magnitud de los problemas, pero no lo dudó. Con inteligencia y sobre todo con mucho trabajo, todo se está reconduciendo. Por todo ello, ha sido delicioso disfrutar de un hotel, de una ciudad fastuosa como Marbella, que ha vuelto al mejor de los caminos.